Costos que suben sin explicación
La factura de la nube aumenta cada mes. Hay recursos encendidos que nadie usa, instancias sobredimensionadas y nadie con tiempo para revisarlo.
Administramos tus recursos en la nube para que estén disponibles, seguros y bajo control de costos. Tú te concentras en hacer crecer el negocio.
La factura de la nube aumenta cada mes. Hay recursos encendidos que nadie usa, instancias sobredimensionadas y nadie con tiempo para revisarlo.
Te enteras de una caída cuando un cliente reclama. No está claro qué se respalda, con qué frecuencia ni cuánto tomaría recuperar un servicio.
La configuración la hizo alguien que ya no está o que tiene demasiadas tareas. No hay documentación y cada cambio es un riesgo.
Administramos de forma integral tus recursos en AWS, Google Cloud y Microsoft, así como entornos de nube híbrida que combinan servidores propios y servicios cloud. Configuramos monitoreo, respaldos y alertas, aplicamos buenas prácticas de seguridad y revisamos el uso de recursos para mantener los costos bajo control. Documentamos la arquitectura para que el conocimiento no dependa de una sola persona y te damos soporte continuo cuando algo necesita atención.
Conversemos tu casoGestión del día a día de tus cuentas y proyectos en AWS, Google Cloud o Microsoft: servidores, redes, almacenamiento y permisos.
Integramos tus servidores locales con servicios en la nube, para que ambos mundos funcionen de forma coordinada y segura.
Configuramos el monitoreo de tus servicios críticos y alertas que avisan antes de que un problema afecte a tus usuarios.
Definimos una política de respaldos, la implementamos y probamos que la recuperación funcione cuando se necesita.
Revisamos el consumo, detectamos recursos ociosos o sobredimensionados y te proponemos ajustes para gastar solo en lo necesario.
Aplicamos buenas prácticas de identidad, permisos mínimos, cifrado y actualizaciones, alineadas con nuestro servicio de ciberseguridad.
Revisamos tu infraestructura actual, los servicios críticos, los accesos y los costos.
Priorizamos los ajustes de seguridad, disponibilidad y costos, con plazos y alcance claros.
Aplicamos los cambios de forma planificada y con pruebas, sin detener tu operación.
Quedamos a cargo de la administración diaria, el monitoreo y el soporte continuo.
Si te reconoces en alguno de estos casos, vale la pena conversar.
Es delegar en un equipo especializado la administración diaria de tu infraestructura cloud: configuración, monitoreo, respaldos, seguridad y costos. Tu empresa sigue siendo dueña de sus cuentas y datos, y nosotros nos hacemos cargo de que todo funcione.
Trabajamos con AWS, Google Cloud y Microsoft, además de entornos híbridos que combinan servidores propios con servicios en la nube. Si ya tienes servicios en más de un proveedor, te ayudamos a administrarlos de forma ordenada y con un mismo criterio de seguridad.
Sí. Evaluamos qué conviene mover, en qué orden y con qué arquitectura, y planificamos la migración para minimizar interrupciones. No todo necesita estar en la nube, y te lo diremos si es el caso.
Revisamos el consumo real de tus recursos, detectamos lo que está encendido sin uso o sobredimensionado y te proponemos ajustes. Cada cambio se valida contigo antes de aplicarlo.
Sí. El servicio gestionado incluye soporte continuo y mantenimiento, para que tu infraestructura siga funcionando sin sorpresas.
Conversemos sobre tu infraestructura actual y te proponemos cómo administrarla.